Corrupción e impunidad, «modus operandi» de Iddar de la Parra

Con total transparencia, la FGE recuperó una marina en Cancún que ocupaba de manera ilegal el empresario y se la otorgó a su legítimo concesionario la empresa Chichi Bichi.

Largo historial de desfalcos, despojos, deudas y tráfico de influencias tiene Iddar de la Parra en su paso como delincuente de “cuello blanco”.

CANCÚN, Quintana Roo, 21 de octubre de 2021.- Bajo el manto de la corrupción, impunidad y tráfico de influencias, el pseudo empresario Iddar de la Parra Vargas ha mantenido un lucrativo negocio al apropiarse de varios muelles y concesiones de zona federal marítimo terrestre en Quintana Roo, que le ha dejado millonarias ganancias durante muchos años.

Sin embargo, todo parece indicar que ya se le acabó su minita de oro, pues la Fiscalía General del Estado (FGE), en total transparencia y en apego a la legalidad, logró recuperar el muelle ubicado en el Km. 3.3 kilómetro de la zona hotelera de Cancún, donde se encuentra la Marina Dulché a favor de la empresa Chichi Bichi, S.A. de C.V., la cual obtuvo la concesión desde el 2018 pero Idar de la Parra se negaba a entregársela físicamente.

Fue la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) las que decidieron revocar la concesión de dicho muelle a Iddar de la Parra desde el 2014, después de siete años de adeudos millonarios al Gobierno Federal y por lo cual se le negó una prórroga que había solicitado.

No obstante, aduciendo que contaba con el amparo de funcionarios federales, al amparo de la corrupción y el tráfico de influencias, se negaba a desalojar la citada marina y la tenía acordonada y con guardias de seguridad que negaron el acceso a los representantes de la Fiscalía General del Estado que acudieron en varias ocasiones a recuperar el predio con documentos en mano.

Entrevistado al respecto, Germán Hernández Cortés, representante legal de la empresa Chichi Bichi, reconoció que la FGE actuó “con total transparencia e impartiendo justicia al proceder a la recuperación del predio de la zona federal marítima que estaba siendo usada por un despojador, a quien se le había cancelado su concesión desde el 2014, porque la víctima es la empresa que represento a la cual le asiste la razón jurídica”.

Indicó que tuvieron que esperar varios años para que el anterior concesionario finalmente desocupara el muelle, tras un proceso legal que se interpuso ante las autoridades competentes y que finalmente se resolvió a favor de la empresa Chichi Bichi, a pesar de que Iddar de la Parra intentó desvirtuar el procedimiento con artimañas legaloides, incluso, aduciendo que no tenía conocimiento del proceso, aún cuando él mismo se amparó en dos ocasiones pero le fueron declarados en nulidad, siendo el último en julio del año pasado.

HISTORIAL DE MARRULLERÍAS Y ABUSOS

Este caso en particular deja al descubierto el “modus operandi” de Iddar de la Parra, quien durante muchos años se ha dedicado a despojar de sus derechos a empresas o personas, para apropiarse de muelles y predios de la zona federa en Quintana Roo, usufructuario bienes de la nación sin pagar impuestos, bajo el manto de la corrupción.

En marzo del año pasado afrontó un proceso similar donde le fue retirada la concesión de un muelle en Isla Mujeres denominado “Capitán Dulché” por falta de pago de sus impuestos correspondientes por el uso de la zona federal marítimo terrestre y por ello la Apiqroo (Administración Portuaria Integral de Quintana Roo) ejerció sus derechos por el incumplimiento al ser la encargada de la cesión parcial de derechos de esta zona.

No obstante, de nueva cuenta el pseudo empresario se negó a desalojar el predio y se dedicó a denostar a la dependencia estatal e, incluso, interpuso una demanda contra la directora de la Apiqroo, Alicia Ricalde Magaña, la cual no prosperó. En ese entonces la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a través de la Dirección General de Puertos y Marina Mercante procedió al aseguramiento de dicha marina por el “incumplimiento de derechos” por el uso del espejo de agua, donde se asienta el muelle del restaurante Capitán Dulché.

Pero como Idar de la Parra se negaba a acatar la orden de aseguramiento, la dependencia federal optó por colocar sendas lonas en la entrada del inmueble, ya que el empresario seguía cobrando por el uso del muelle a particulares, tal como lo hacía en el muelle de la zona hotelera de Cancún. Finalmente, el predio de Isla Mujeres le fue retirado y entregado a otro concesionario que cumplió en tiempo y forma con el pago de los derechos correspondientes.

ADEUDOS MILLONARIOS A BANCOS

Continuando con los abusos y el historial de desfalcos, según datos recabados, el mismo muelle de Isla Mujeres que tenía junto al Club de Playa Capitán Dulché y otros predios en la misma isla, junto con el inmueble de la ex discoteca “La Boom” ubicado en la zona hotelera de Cancún, fueron rematados en el año 2019 por el Banco Inbursa, que le reclamaba a Iddar de la Parra un adeudo de más de 180 millones de pesos.

Por ello la institución bancaria, tras un largo proceso jurídico, decidió recuperar las propiedades que estaban a nombre de Iddar de la Parra Vargas y su esposa Sabine Klaus Farber, de origen alemán, bajo el expediente número 126/2013 ante el Juez de lo Civil programado para remate en primera almoneda de inmuebles en Isla Mujeres y Cancún el 20 de agosto de 2019.

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